La importancia de los polinizadores

¿Sabías que el 60% de especies de flora de bosque templado Austral Chileno requieren necesariamente de la zoopolonización (polonización por medio de especies animales) para su reproducción? Del mismo modo, el 90% de las plantas con flores requieren el mismo mecanismo. Eso quiere decir que dependen de la existencia de estas especies para poder reproducirse, así como estas especies necesitan de hábitats específicos que les permitan alimentarse, defenderse de sus depredadores, reproducirse, y así, sobrevivir.


Las especies polinizadoras en Chile, llamados agentes polinizadores, se pueden agrupar en siete grandes categorías: los murciélagos, colibríes y aves, mariposas y polillas, escarabajos, moscas, abejas y abejorros, y trisanópteros. En Chile poseemos una gran variedad de algunas especies y otras sólo apenas una, como el caso del murciélago. Sin embargo, de acuerdo a los escasos estudios que existen respecto de polinizadores en nuestro país, en muchos casos sólo el 50% son realmente endémicas de nuestra zona, como en el caso de las mariposas, las polillas y las moscas; mientras otras son agrupaciones introducidas como los murciélagos y los tisanópteros.



¿Cuál es la importancia de que sean endémicas?

Debido a las barreras geográficas de nuestro país (por una lado tenemos el océano y por el otro la imponente cordillera de Los Andes) contamos con una baja densidad de especies endémicas, un poco menos de 31 mil distribuidos en ecosistemas muy variados y de escaso tamaño. De estas especies se dice que alrededor del 61% se encuentran en amenaza. Esto, sumado a la dependencia de muchas especies de la flora a ser zoopolinizados, se vuelve de gran relevancia proteger a las especies polinizadoras, sobre todo a las endémicas que por años han promovido y cooperado en la reproducción de estas plantas únicas.


¿Qué podemos hacer?

Hoy estamos en un escenario en que se ha perdido, degradado y fragmentado gran parte del hábitat originario por población humana y la actividad agrícola, entre otras, además de los cientos de kilómetros que han sido víctimas de incendios. Esto se suma, a la fuerte introducción de especies extranjeras a nuestro territorio que han desplazado a los polinizadores del hábitat que queda restante. Además, las consecuencias del cambio climático, el uso de pesticidas, cultivos con especies genéticamente modificadas y propagación de patógenos en especies nativas.


Hoy existen propuestas de normativas que buscan palear las consecuencias negativas que conllevan todas estas acciones y promover el desarrollo de los polinizadores en armonía con su hábitat y así asegurar la longevidad de nuestras especies nativas. Parte de nuestra tarea es poder regenerar hábitat donde los polinizadores puedan encontrarse con las especies que le permiten vivir, hospedarse, alimentarse y reproducirse, sobre todo en los espacios urbanos. No necesitamos grandes territorios para poder generar micro hábitat, pequeños corredores biológios en espacios urbanos. Podemos utilizar nuestros pequeños jardines o terrazas con especies de la flora con las cuales ellos interactúan y así estar siendo parte del increíble equilibrio del mundo natural.



Fuente: FAO.org

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